La Retórica de lo Trivial LXXVII

¿Qué contesta uno cuando le preguntan ¨En qué crees¨?

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La Retórica de lo Trivial LXXVII

¿Eres católico?”, me preguntaron hace muy poco. La respuesta fue (y sigue siendo) no. “Cristiano, entonces”, fue una aseveración. Sonaba el hombre muy seguro de sí mismo. La respuesta fue: “No, tampoco”. No pude ver la cara del entrevistador, pero imagino que entornó los ojos y tuvo que pensar mejor la próxima pregunta – ya que se tardó un poco más en hacerla. “¿Eres musulmán?”

En ese momento, me pude dar cuenta que tan acostumbrados estamos los mexicanos a dar por hecho cosas. La respuesta fue la misma… No.

“¿Y, entonces, en qué crees?”… Esa, lector, lectora, fue la pregunta más inteligente que me hizo durante la entrevista.

Aunque sé que este texto caerá dentro de la categoría de “lectura pecaminosa no aprobada por la curia romana y/o los pastores bautistas, anabaptistas, luteranos, metodistas y anexas» – apelando al amplio criterio de todos los que leen el blog – me arriesgaré a publicarlo. ¿Y, entonces, en qué creo?

He creído en muchas cosas durante mi vida. Podría hacer una lista de varias páginas, pero les diré solo algunas – para no dejarlos sumidos en la oscuridad. Cuando era niño creí en los reyes magos, en la virgen de Guadalupe, en mis padres. Conforme uno va creciendo, las creencias van evolucionando de acuerdo a las necesidades básicas. Vinieron el sexo por amor, los amores de toda la vida, las oportunidades que el estudio me daría. Y de adulto-joven (categoría en la que me encuentro aún) en el Instituto Federal Electoral, en los políticos, en mis jefes, en mi país.

Creo que esa respuesta no le hubiera bastado a mi entrevistador. Él se refería a un tema mucho más espiritual, mucho más “católico” – en su acepción de “universalidad”. Además lo escrito en el párrafo anterior está en pasado. En eso creí. La pregunta está en presente.

En ese punto me di cuenta de la falta de astucia lingüística de mi interlocutor (y del exceso de mis expectativas para con él). Creo que hubiera bastado con un: “Y hablando de religión, señor, ¿cuál profesa usted?”. Pero la pregunta “¿en qué crees?”, aunque muy vaga tenía todas sus esperanzas en uno de esos ejercicios dignos de La Retórica de lo Trivial. Pero me contuve – no tenía ganas de discutir con mi entrevistador – y me las arreglé para solamente contestar «Creo en una fuerza superior – llámela como la quiera llamar”. Sonrisa en los labios. Los míos. “Ah, y también creo en mí… A veces.” Silencio. Tres segundos. Respiración. Una palabra por respuesta: “Bien”.

Pero no me quedaré con las ganas de escribir en La Retórica sobre el tema.

Nací en un hogar medio católico. Mi madre es católica. Por ese simple hecho cumplí con casi todos los ritos católicos que me tocaban: “Bautizo”, “Confirmación”, “Primera Comunión”. Me salté el de “Toqueteos con el Cura” porque siempre me han dicho que la pedofilia es una aberración – aunque no lo diga la Biblia. Mi padre… uy, nunca le he preguntado qué era.

Luego conocí a mi ex esposa. En esa época en que creía que el amor lo puede todo. Y que es para siempre. Ella cristiana. Yo católico. Un fatídico día, llegó la pregunta obligada: “¿Y en qué iglesia nos vamos a casar?”. Mi respuesta (de hombre católico, cristiano, musulmán o zapatista): “En la que nos quede más cerca, ¿no?” Tuve que haberlo visto venir en ese momento. Pero no. Aún creo que el amor deja ciegas – y vuelve estúpidas – a algunas personas. Me casé. Cristianamente.

Con el tiempo – y después de haber aprendido mucho de la Biblia (algunas cosas buenas, lo acepto) y de congregarme un buen rato en iglesias cristianas, me di cuenta de que las reuniones religiosas (judeocristianas, eh) no son más que otro medio existente para que aquellos que tienen una percepción elevada de sí mismos, puedan justificar su intolerancia y sentido de pertenencia.

Algo así como los que le van a un equipo de futbol equis, que demeritan e insultan a los seguidores de los otros equipos. No he encontré una iglesia, templo o capilla donde no existan los mismos problemas. Celos, hipocresía, más interés por lo monetario que por lo espiritual. Enclaves de cristiandad deshonesta.

Además algunas de las creencias dogmaticas cristianas son tan anacrónicas y cerradas que rayan en el sectarismo. Quemar libros por ser “del diablo”, es algo que va mucho más allá de mi tolerancia. Dejé de creer. Mi ex esposa no. Obviamente ella no compraba los libros que tenían que ser quemados. Los que ella compraba eran los “aprobados” por don pastor.

Luego, me divorcié. Laicamente. Por la ley civil del libre y soberano estado mexicano. Pago al césar lo que es del césar y a mis hijos su pensión.

Hay quienes, con la mejor intención del mundo, me invitan a buscar al verdadero salvador. Les informo que ya lo conozco. Al menos al que se congregaba en la iglesia a la que iba. Y como, de acuerdo a la doctrina vigente, él es uno y solo puede ser uno. Al conocer a ese, conozco a todos. Y la verdad es que nos llevamos bien, eh. Nada de resentimientos. Hasta donde yo sé, él me ama. Si algún día me lo topo – y si es como dicen que es – lo podremos platicar con un buen vino destilado de agua.

¿En qué me deja eso? ¿En qué estado de “religiosidad” me encuentro hoy? Si fuera un teaser de película hollywoodense podría leerse así: “Nacido en la fe romana. Excomulgado por amor, aceptó su pecado. Perseguido por las sectas por no ser cordero de dios. Alcanzado por la ley. Él es… el pecador que vive en paz.”

Entonces, wey – ya basta de tanta retórica trivial. Solo contesta… ¿en qué crees? Si hubiera aceptado ser “borrego de Dios” podría recitar aún… algo así… Creo en Dios Todopoderoso… Creador del Cielo y la Tierra… De todo lo visible y lo invisible (Creo-que-me-lo-sé-de-memoria).

Hoy, yo creo. Creo que me tomaré una cerveza.

Veremos.

Epílogo: Si usted, lector, lectora, cree que el texto anterior ofende a sus creencias religiosas… No se espante. Debió haber visto el borrador no editado para ser políticamente correcto.

 

Categorías: Reflexiones | 9 comentarios

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9 pensamientos en “La Retórica de lo Trivial LXXVII

  1. Alvaro Lobo

    Ahora si me reí mucho, creo que tomaré una cerveza, fue de lo mejor, jajajaja.

    En cierta forma me paso algo similar, la familia de mi papá es católica, la de mi mamá «cristiana», ¿Que los católicos no creen en cristo? – entonces ¿no son cristianos?, Yo descubrí a Friedrich Nietzsche en la preparatoria gracias a algunos amigos y al desencanto que tuve al ver que en las iglesias «católicas y cristianas» eran demasiado iguales.

    En si no profeso ninguna religión, pero si me case por la iglesia católica pues mi esposa es católica, yo creí que mi mamá y mis tías sus familiares no irían a mi boda pues a la de mi abuelo unos años antes no fueron argumentando que ellas no eran católicas (supongo reconsideraron) la cosa es que si fueron.

    Ahora bien a mis hijos los han bautizado y seguramente harán todos los ritos católicos respectivos y no me opongo pues algún día les pueden ser útiles para trámites a mi me me sirvió como tenía todo hecho no necesite bautizarme ni nada, bueno hasta la confirmación tenía, así que supongo que les puede ser útil.

    Citando algo que alguna vez me dijo mi papá es que los niños deben de creer en alguien así que también supongo que por eso accederé a todos los trámites que deban hacer y también por que no a ir a la iglesia con mi mamá de vez en cuando, lo único que pido es el no acoso de unos u otros (y creo que hasta ahora lo respetan mis papás).

    Por lo que hace a creer supongo que si creo en Dios, como pones Roy un único dios que los represente a todos, por que he de agradecer tanto lo bueno o lo malo que me ha pasado, todo me ha servido para aprender, no se si a ser mejor o no pero algo aprendo. Ahora bien una cosa que dicen en TODAS las iglesias es que Dios es un ser omnipresente, pues entonce si quiero hablar con el no necesito ir a la iglesia para hacerlo, no recuerdo en donde lo vi pero en algún lugar leí (creo que fue una película) que hasta debajo de una piedra puedo encontrarlo y hacer de ese lugar en ese momento mi templo para hablar con él.

    En fin, no le veo nada de ofensivo a la publicación, por el contrario muy acorde a nuestro tiempo.

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  2. Axel Araujo

    “Sostenga con suma firmeza y no tenga la menor duda de que todo hereje o cismático ha de tener parte con el Diablo y sus ángeles en las llamas del fuego eterno, a no ser que antes del fin de su vida sea incorporado en la Iglesia Católica y sea restaurado a ella”.
    Ley Canónica Católica

    Si en verdad hubieras querido no dar pelea a tu inquisidor, le hubieras dicho simplemente «creo en la fuerza y en el regreso del Jedi Kenobi de la muerte» invitandolo a seguir su camino, pero no, algo en tu interior (y no creo que algo espiritual) te movia a soltarle la sopa de tu demonio de la soberbia, querias guerra! darle a es hombre una leccion que no pidio, con tus palabras, decirle «guey» de una manera elegante y casi sin que se diera cuenta, al final esta soberbia te llevo a escribir tu blog, esa es mi creencia desde luego y si lo creo yo me basta no necesito que lo crea otra persona, aunque sea yo contra el mundo, tarde o temprano si yo lo creo y lo divulgo alguien mas, lo va creer.

    Ahora bien, trate de sacarle jugo a tu escrito y entender que querias expresar, enseñarnos, darnos como leccion de vida (o de fé), pero solo consegui ver un reclamo interior a la institucion religiosa que tus padres te enseñaron, digo, esta bien, yo no creo en las personas (en la mayoria, mas no todas) que forman la iglesia de Pedro, o de Jose Smith o de quien sea, pero creo en la institucion.

    Detractores de la iglesia he visto muchos (uno mas contigo), y sus reclamos son infinitos, y algunos mas elaborados que el tuyo, porque mi querido escritor, esto no es mas que un reclamo a quien te vendio el paraiso y encontraste solo a la vibora.

    Yo por lo tanto hace mucho decidi hacer un pacto de no agresion con «el de alla arriba» y vieras que nos llevamos super! Es mas, me se el padre nuestro hasta en latin y lo practico a solas y en linea directa con the holy chief.

    Creo que fue ese el punto por el que escribiste: Reclamo

    Pero no te preocupes creo que yo tambien tomare una cerveza.

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  3. Diego Álvarez

    Mi caso también es un tanto similar… Yo también nací y crecí dentro de una familia y ambiente Católico… Mi abuela materna decía que iba a ser padre, por que siempre iba a misa con ella y, de tanto ir, me aprendí la misa casi de memoria… Lo que mi abuela no sabía es que yo iba con ella por que, cerca de la Iglesia está el Tianguis de la Lagunilla y vendían los mejores muñecos de G.I.Joe que no encontrabas en las jugueterías… (Perdón abuela, pero fue más mi materialismo infantil, que mi espíritu religioso…)

    En fin, fiel a la tradición familiar, cumplí también con todos los ritos habidos y por haber… Sin embargo al cumplir los 18 años, y acercándome a muchos textos alternos a los canónigos, se me ocurrió la genial pregunta: «Si Judas fue un instrumento de Dios, ¿Por que no está en el cielo?»… Mis devaneos fueron grandes y se me ocurrió la genial idea (tonto de mí) de ir a preguntarle al Párroco de la Iglesia… Su respuesta fue (literal) «Sal de mi Iglesia»… Así, sin más explicación que la intolerancia y la cerrazón a un cuestionamiento válido…

    Enojado y frustrado por no encontrar una respuesta que satisfaciera mi curiosidad, me respondí que la respuesta a esa pregunta la tendría que contestar yo…

    Comencé a leer textos más alternos todavía, llegando incluso al Corán, pasando por los Evangelios apócrifos, teorías de la conspiración, estudios históricos y textos canónigos poco comunes, etc., etc.

    Mi respuesta fue más que contestada… encontré la verdad… o una de tantas que me han servido desde ese entonces hasta la fecha… Hay algo, por encima de nosotros, que no podemos entender; que no podemos aprehender… Cuando lo bajamos a parametros humanos (religión, etc.) pierde su sentido y lo enajenamos o alienamos a las necesidades de nuestras bajas pasiones y exaltados anhelos…

    Si me realizaran la misma pregunta podría contestar esto… No tengo religión, pero tengo fe… ¿en quién?… en Mí… Creo en mí, en lo que puedo lograr y en lo que no puedo lograr…

    Las religiones son un arma de dos filos, dependiendo de que lado estés… Si no sirvieran a la humanidad, no existirían o medianamente… De algo han de servirle a la humanidad (aunque no a toda, como a un servidor)

    Trabajando en una Organización de Aprendizaje Intercultural y al convivir con personas de todos los confines del mundo, comprendí que la tolerancia y el respeto hacia las creencias de los demás, es fundamental para obtener el respeto y tolerancia que quiero para mí.

    Mi hijo está bautizado por la Iglesia Católica… Herencia de su madre… Mi herencia serán los libros que me sirvieron para encontrar mi verdad… Quizá le sirvan… quizá no… Él lo decidirá a su tiempo…

    Parafraseando a Jesús: «La verdad los hará libres…»

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  4. Omar Pliego

    Excelente lectura, pero yo no entraré en controversia, sobre si los católicos, protestantes, judíos, musulmanes y budistas tienen la verdad absoluta. O si no perteneces a ellos te caerá una maldición y serás castigado y enviado al «infierno».

    Sólo diré que todas creen en lo mismo. «UNA VIDA ETERNA», ese es el éxito de las 4 religiones más importantes del mundo. Prometer una vida después de la muerte.

    Y si de algo me siento orgulloso es de ser mexicano y buen Guadalupano.

    Y viva la diversiada!!!!!

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  5. Salvador G.

    Como siempre, muy interesante los artículos de «Heroísmo Agonistante 101», del cual me estoy haciendo asiduo lector. y también muy interesantes y acertadas las respuestas al artículo.

    Que inetresante pregunta «¿En que crees?», hay muchas respuestas como podemos ver, en mi caso, y abiertamente, en Dios y la Iglesia Católica.

    Considero que la Fe, y en lo que uno cree es algo muy personal, y nunca debe de ser impuesto, nace dentro de cada uno, y cada persona lo va forjando o desechando de acuerdo a la exeperiencia de cada uno.

    En mi caso, hijo de padres católicos, nieto de abuelos católicos y asi podemos ir de manera ascendente, pero lo curioso es que en mi ha sido al revés, es decir, de poco creer, a nada creer, y ahora en creer fervientemente.

    Casado por la Iglesia hace mas de 13 años, divorciado por las leyes civiles hace 10 años, pero eso no ha menguado mi fe, ni mucho menos mi creencia en la Iglesia, al contrario, ese divorcio hizo me que acercara mas, que leyera el nuevo catecismo publicado por el Beato Juan Pablo II, y entonces encontre que mis antiguos y aquilosados dogmas de los años 70´s ahora estaban tan caducos y habia que actualizarlo.

    En efecto, podemos rezar y encontrar a Dios en cualquier lado y cualquier persona, y vaya que lo he encontrado en las personas menos esperadas, y aistir a misa los domingos a la Iglesia, se vuelve no un rito, ni mucho menos una condición, se trata del gusto de entrar a lo que yo estoy convencido es la casa de a Dios.

    Nunca se me impuso la fe de manera obligatoria, es algo que poco a poco la he encontrado, y reconozco que falta mucho, y que no lograre hacerlo todo, pero por ahi vamos caminando

    En efecto, muchos escandalos, cosas abominables e inombrables, que merecen un castigo,pero tambien, hay actos de bondad silenciosos, actos de misecordia que nunca se conocen, y es con estos ultimos con lo que yo me quedo, pues finalmente, lo que menos tengo es vocación de santo, y menos aun, poder juzagar.

    No soy ni mas rico ni mas pobre, ni mucho menos han sucedido cosas faciles, solo se que la vida es mas llevadera y me ha ayudado al mal tiempo ponerle buena cara.

    Todos tenemos una historia, y una experiencia de vida, cada una interesante y respetable, y esta es la mia

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  6. Mariana Hernandez

    Muy bueno. Me gusta. Y sí, muy bien interpretada por ti la pregunta.

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  7. Maru

    Te leía y de alguna manera sentía q me leía a mi misma, hoy creo en un Dios q no existe por ni para un religión, en un Dios q no castiga y q si nos hizo a su imagen y semejanza seguramente entiende nuestros errores y «pecados» jajaja los dogmas de las diferentes iglesias y profesantes las he dejado fuera de mi vida, no me han mostrado una fe genuina, así q si me preguntan en q creo, diré, en MI Dios el q mi mente concibe q me ama y cuida

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  8. Jajajajajaja….efectivamente es un excelente texto! Felicidades! Coincido completamente con la idea principal y ojalá hubieras pasado el borrador tal cual! Y como bien dicen, no existen malas respuestas, existen malas preguntas. Y creer…sólo en uno mismo! Las religiones fueron hechas por el hombre para «aplacar» a las masas….la fe es algo muy diferente y en gustos se rompen géneros! =)

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  9. MarDCQ

    WOOOOW esta con madre el texto!!!

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