Archivo mensual: marzo 2018

“Mis fortalezas”. Día 31. #RetoMar2018

 “La línea que separa al héroe del necio es muy delgada.”

Placa_Orden_Aguila_Azteca_AEAcoll.jpg

 

Dicen que cuando uno comienza algo y se mantiene haciéndolo durante treinta días, el cerebro se “reconecta”. Esa es la esencia de los “Retos de 30 días” (lean el texto; está bueno). Y como la letra sin obra no sirve, me he dado a la tarea de cumplir, por un mes, esos retos personales que siempre quise hacer.

El reto de 30 días para marzo de 2018 está enfocado en las fortalezas que uno posee y durante este mes hemos hablado sobre hacer una lista de fortalezas y nos cuestionamos sobre el modo en que las aprovechamos, escribimos sobre porqué es más fácil ver nuestras debilidades que nuestras fortalezas, enlistamos algunas maneras para identificarlas, dimos algunos consejos para aprovecharlas y realizamos una declaración para ser aún mejores en lo que somos buenos.

Ayer alguien me dijo que deberían levantarme un monumento por hacer algo que me gusta, algo en lo que soy bueno (al menos esa es mi opinión). Me pregunto si en verdad merezco una recompensa por hacer algo en lo que soy bueno.

Llevo justo la mitad de mi vida haciendo cosas que merecerían, al menos, una medalla… Jamás me la han dado. No la quiero. No la necesito. Me gusta lo que hago. Y aunque me pagan por hacerlo, lo haría gratis (no le digan a mi jefe, por favor).

Creo firmemente que cuando alguien te ofrezca erigir un monumento en tu honor por tus acciones uno siempre debe tener en mente que la mayoría de las cosas que se hacen son por elección personal, pero que algunas de las elecciones que uno toma no fueron por valor, sino por pura terquedad. O por necesidad.

No quiero monumentos. No quiero homenajes. No quiero medallas. Solamente quiero seguir haciendo esas cosas que me llenan y me convierten en una persona plena. Y quizá sea necio, pero sigo vivo. Quizás no sea perfecto, pero continúo aprendiendo. Tal vez no sea el mejor, pero sigo en camino. Paso a paso.

No quiero monumentos, ni medallas. No me quedan. Porque algunas medallas no se obtienen por heroísmo. A veces, el héroe fue el único que no pudo correr para ponerse a salvo. Y es que la línea que separa al héroe del idiota es muy delgada.

Hoy quiero ser feliz con lo que tengo. Y esa es mi decisión. No puedo permitir que alguien la modifique sin consultarme. Tal vez sea sólo un necio más. No me importa.

Que el mejor homenaje sea un epitafio digno a una edad avanzada. No pido más.

 

Veremos.

* * * * * * *
Comparte este reto. Y ¿por qué no? Comparte este blog a través de tus redes sociales. Nos puedes encontrar en Twitter (@HERAGO101), en Facebook (Heroismo Agonizante 101), Tumblr (Heroísmo Agonizante 101) y hasta en Google+ (HeroísmoAgonizante101).

Ayúdame a cumplir el punto 5 de mi lista de las 100 cosas que tengo que hacer antes de morir . Nos encantaría lograrlo pero necesitamos tu ayuda. Si es de tu agrado lo que aquí se publica, compártelo. Ayúdame a morir feliz. Gracias mil.

– – – – – – – – – – –
Texto y fotografía por Rogelio Rivera Melo

Categorías: 30Días, Reflexiones, Reto, Uncategorized | 1 comentario

“Mis fortalezas”. Día 29. #RetoMar2018

 “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Nuevo Inicio_00001.jpg

Dicen que cuando uno comienza algo y se mantiene haciéndolo durante treinta días, el cerebro se “reconecta”. Esa es la esencia de los “Retos de 30 días” (lean el texto; está bueno). Y como la letra sin obra no sirve, me he dado a la tarea de cumplir, por un mes, esos retos personales que siempre quise hacer.

El reto de 30 días para marzo de 2018 está enfocado en las fortalezas que uno posee y durante este mes hemos hablado sobre hacer una lista de fortalezas y nos cuestionamos sobre el modo en que las aprovechamos, escribimos sobre porqué es más fácil ver nuestras debilidades que nuestras fortalezas, enlistamos algunas maneras para identificarlas y dimos algunos consejos para aprovecharlas

 

Después de todo lo anterior, el siguiente texto – inevitablemente – es una declaración:

Aquí estoy. Vivo haciendo un trabajo que me gusta, pero que no me apasiona. Pero estoy convencido de que uno puede llevar su pasión – esas cosas para las que uno es bueno – a un nivel tal que lo que uno haga parezca magia. Así que antes de terminar este reto de 30 días me comprometo a elevar mis estándares de trabajo hasta el punto en que yo mismo me asombre de las cosas que hago. Me comprometo a abandonar los lugares comunes, a dejar de hacer lo mismo siempre, a expandir mis horizontes, a hacer a un lado mi comodidad en aras de encontrar mi felicidad. Sé que no va a ser sencillo, pero creo firmemente que una existencia sin desafíos no es una vida plena. Que la magia fluya. Y que llegue hasta donde tenga que llegar.  

Y como las palabras – por más bonitas que sean – sin hechos no son más que letras, tomé las decisiones necesarias para salir de esa hermosa zona gris que nos llena de “satisfacción” y “alegría”. Antes de terminar este reto de 30 días, taché el punto 50 (y el 62) de mi lista de 100 cosas que hacer antes de morir. A veces hay que prender fuego a la vida y dejar que lo superfluo se consuma para no consumirse uno, a veces hay que dejar de hacer lo mismo para obtener diferentes resultados.

Lector, lectora, a veces nos da miedo fluir y hacer esas cosas para las que somos buenos. Pero si no es uno, ¿quién? y si no es hoy, ¿cuándo?

Yo ya empecé. ¿Y tú?

Veremos.

* * * * * * *
Comparte este reto. Y ¿por qué no? Comparte este blog a través de tus redes sociales. Nos puedes encontrar en Twitter (@HERAGO101), en Facebook (Heroismo Agonizante 101), Tumblr (Heroísmo Agonizante 101) y hasta en Google+ (HeroísmoAgonizante101).

Ayúdame a cumplir el punto 5 de mi lista de las 100 cosas que tengo que hacer antes de morir . Nos encantaría lograrlo pero necesitamos tu ayuda. Si es de tu agrado lo que aquí se publica, compártelo. Ayúdame a morir feliz. Gracias mil.

– – – – – – – – – – –
Texto y fotografía por Rogelio Rivera Melo

Categorías: 30Días, Reflexiones, Reto, Uncategorized | 1 comentario

“¿Y tú en qué crees?”

 ¿Qué contesta uno cuando le preguntan “En qué crees”?

DSC_0125.JPG

Por azares del destino, al iniciar la semana, fui a dar con mis huesos a la Basílica de Guadalupe. Fue la segunda visita a ese lugar en toda mi vida. Me maravillé con la arquitectura y la gran magnitud del lugar, y me encontré con una de las tiendas de artículos religiosos más grandes que haya visto en mi vida.

“Aquí puedes comprar tus relicarios o tus escapularios, me dijo, entre risas, mi duende de cabecera. Salí sin comprar nada. Pero la experiencia me recordó la vez que, durante una entrevista de trabajo, me preguntaron si era católico. No. No fue pregunta, más bien fue aseveración. Y mi respuesta fue (y sigue siendo) no. “Cristiano, entonces”. “No. Tampoco“. El entrevistador entornó los ojos y pude mirar cómo sufría para hacer la siguiente pregunta. “¿Musulmán?“.

Los mexicanos estamos muy acostumbrados a dar por hecho cosas y no tendría que ser así.  “No. Musulmán tampoco“.

Y entonces ¿en qué crees?“. Y ahí fue cómo entramos en la parte metafísica, filosófica y religiosa de la entrevista. La verdad es que fue una pregunta difícil, pero inteligente.

Sé que este texto caerá dentro de la categoría de “lectura no aprobada por la Curia, los pastores, los rabinos, los mulás o los seguidores del New Age antropocéntrico”, pero apelaré al amplio criterio de todo aquel que lea mi blog y trataré de contestar la pregunta.

¿En qué creo?

Una prerrogativa de vivir en México es que es un país en el que las creencias pueden ser tan eclécticas como dispersas. Hay gente que cree en los ángeles, pero que tiene su altarcito para Juan Soldado, la Santa Muerte, el Santo Niño de Atocha y los GI Joe.  Somos un país de fieles bien católicos pero muy infieles en lo que se refiere a las creencias. Aquí  también son bienvenidas las manitas de Fátima, los gatitos Maneki Neko, el feng shui y la lectura del Tarot. Y San Juditas comparte lecho con la Santería, los yorubas y los alushes.

Por lo anterior, he creído en muchas cosas durante mi vida. Es más podría hacer una lista de varias cosas en las que he creído, pero sólo les diré algunas y eso para no dejarlos sumidos en la oscuridad de mi propia oscuridad: creí en los Reyes Magos, estudié en una escuela guadalupana a las faldas del cerro del Tepeyac, por eso creí en la Virgencita (¿acaso no estoy yo aquí que soy tu madre?). Creí en mis padres. Creí en mis hijos. Creí en un matrimonio para toda la vida. Creí en la felicidad que te puede dar el dinero. Creí en la estabilidad de un trabajo estable.

Conforme uno va creciendo, las creencias van evolucionando. Creí en el sexo por amor. En el amor de toda la vida. En las oportunidades que el estudio te daría. Creí en el Instituto Federal Electoral, en las promesas de los políticos, en mis jefes, en mi país.

Creo que esa respuesta no era la que buscaba el entrevistador. Él se refería al tema espiritual, más enfocado a lo etéreo que te debería mantener anclado a una realidad que no existe. Y lo que está escrito en los párrafos anteriores es una declaración del pasado. Creí en el pasado. Y la pregunta está en presente: “¿En qué crees?

No creo que el error estuviera en la falta de astucia lingüistica de mi interlocutor. Hubiera bastado un “¿Qué religión profesa usted?” Pero su “¿en qué crees?” era una invitación a toda una disertación filosófica como las que, de pronto, vienen a mi mente a la hora del desayuno. Me contuve y me las arreglé para contestar: “Creo en una fuerza superior – llámela como usted quiera“. Asentimiento por su parte, sonrisa diplomática por la mía. “Ah. Y también creo en mi… a veces“. Se borró su sonrisa. Y apareció la mía.

Aquella vez no conseguí el trabajo. Ahí fue cuando se borró mi sonrisa.

Quizá las cosas habrían fluido mejor si hubiera recitado todo lo que aprendí en aquellos años mozos: “Creo en Dios Todopoderoso, Creador del Cielo y la Tierra…” Lo que se aprende bien, jamás se olvida.

Creí que la sinceridad era la llave a la felicidad. No.

Hoy creo. Creo que sí llegamos a la Luna, y que volveremos a ella. Creo que el amor es una decisión y sobre todo, creo que los ateos se acaban cuando los malandros se suben a asaltar al camión, pero que le rezan a todos los santos cuando tapan el excusado en casa ajena. En eso creo. Y ya es algo.

Pero también creo que podemos ser tan felices como queramos. Y creo firmemente que la mejor religión es la de un buen corazón. Lo demás es lo de menos.

¿Tú en qué crees?

Veremos.

Epílogo: Si usted, lector, lectora, cree que el texto anterior ofende a sus creencias religiosas, no sea chillón. Debió haber leído el borrador no editado para ser políticamente correcto.

* * * * * * *
Comparte este texto. Y ¿por qué no? Comparte este blog a través de tus redes sociales. Nos puedes encontrar en Twitter (@HERAGO101), en Facebook (Heroismo Agonizante 101), Tumblr (Heroísmo Agonizante 101) y hasta en Google+ (HeroísmoAgonizante101).

Una de las 100 cosas que tengo que hacer antes de morir es llegar – al menos – a un millón de seguidores en este blog. Nos encantaría lograrlo pero necesitamos tu ayuda. Si es de tu agrado lo que aquí se publica, compártelo. Ayúdame a morir feliz. Gracias mil.

– – – – – – – – – – –
Texto y fotografía por Rogelio Rivera Melo

Categorías: Reflexiones | Deja un comentario

“Mis fortalezas”. Día 21. #RetoMar2018

 “El dolor es temporal, el orgullo dura para siempre”.

mohamed-ali-documentaire_103419_w460.jpg

Dicen que cuando uno comienza algo y se mantiene haciéndolo durante treinta días, el cerebro se “reconecta”. Esa es la esencia de los “Retos de 30 días” (lean el texto; está bueno). Y como la letra sin obra no sirve, me he dado a la tarea de cumplir, por un mes, esos retos personales que siempre quise hacer.

El reto de 30 días para marzo de 2018 está enfocado en las fortalezas que uno posee y durante este mes hemos hablado sobre hacer una lista de fortalezas y nos cuestionamos sobre el modo en que las aprovechamos, escribimos sobre porqué es más fácil ver nuestras debilidades que nuestras fortalezas y enlistamos algunas maneras para identificarlas.

Finalmente llegamos a la pregunta obligada, esa que venía esperando desde el inicio del reto: Una vez que las conozco ¿cómo aprovecho mis fortalezas?

Como ya dije, creo que todos somos buenos en algo, todos nacemos con alguna habilidad en la que destacamos o en la que realmente nos desarrollamos y sentimos plenos. Pero también soy firme seguidor de la disciplina para potencializar esas fortalezas.

Si somos disciplinados y trabajamos en ellas para mejorar nuestro desempeño en las cosas que somos buenos, podríamos alcanzar niveles insosopechados. Bob Bowman, el entrenador de Michael Phelps dice que el talento en bruto no es suficiente: el nadador más galardonado en la historia entrenó 365 días durante 6 años para alcanzar su nivel máximo de competencia.

El nivel de disciplina necesario para entrenar 365 días es uno muy alto. Se necesita compromiso para lograrlo.

Ahora, si queremos expandir nuestras fortalezas hasta convertirlas en un modo de vida, tenemos que seguir un plan. Los planes requieren de estrategia (visualizar nuestros objetivos a largo plazo, incrementar nuestros buenos hábitos mientras evitamos los malos, mentalizar los obstáculos antes de que surjan y establecer los puntos de control que tenemos que alcanzar a corto y mediano plazo para llegar al fin último).

Está bien. Ya tenemos el plan con sus puntos de control, sus posibles contingencias, con los objetivos bien establecidos. ¿Qué sigue? Pues trabajo. Puro trabajo duro.

Ningún campeón lo ha sido sin sufrir algún tipo de incomodidad. A casi nadie le gusta despertarse temprano y hacer ejercicio. A casi nadie le parece atractivo entrenar o practicar o aprender técnicas que son “obsoletas” pero que son necesarias para mejorar nuestro desempeño. A nadie le gusta salir de la zona de comfort para apegarse a una disciplina que va a ser dolorosa o costosa o incómoda. Pero hay que hacerlo. Fin. Si uno supiera todo lo que el cuerpo y la mente pueden soportar con un poco de disciplina, no se daría por vencido tan pronto.

Así que inténtalo. Dicen que si logras apegarte a un plan durante treinta días, estarás logrando un hábito que puede perdurar por toda tu vida. De eso se tratan estos retos.

Si necesitas ayuda con tu plan o con tu disciplina, busca alguien que te motive para hacerlo o seguirlo. Allá afuera hay gente que está deseosa de ayudarte o de trabajar para ti. No lo olvides.

Cuando alcances un punto de control – o sea, que hayas alcanzado un objetivo a corto o mediano plazo en tu plan – piensa que estás más cerca de tu objetivo final. Esa es la mejor celebración.

Ya lo decía Muhammad Ali: “Odié cada minuto del entrenamiento, pero me repetía: ‘No te rindas. Sufre ahora, pero vive el resto de tu vida como el campeón’.

En algún momento, si trabajas duro – porque ninguna fortaleza va a ser suficiente para que triunfes sin trabajo o práctica constante – verás los resultados, alcanzarás tus objetivos y es posible que logres algo que nadie, nunca, había logrado jamás. Pero esa ya es otra historia, ¿no?

También esa quiero verla.

 

Veremos.

* * * * * * *
Comparte este reto. Y ¿por qué no? Comparte este blog a través de tus redes sociales. Nos puedes encontrar en Twitter (@HERAGO101), en Facebook (Heroismo Agonizante 101), Tumblr (Heroísmo Agonizante 101) y hasta en Google+ (HeroísmoAgonizante101).

Una de las 100 cosas que tengo que hacer antes de morir es llegar – al menos – a un millón de seguidores en este blog. Nos encantaría lograrlo pero necesitamos tu ayuda. Si es de tu agrado lo que aquí se publica, compártelo. Ayúdame a morir feliz. Gracias mil.

– – – – – – – – – – –
Texto por Rogelio Rivera Melo

Categorías: Uncategorized | 1 comentario

Blog de WordPress.com.

Puras Vagancias

Cosas que suceden en el mundo, mi mundo y sus alrededores. Intentos de discernimiento entre el ser, el deber ser y el querer ser. Lo que fuí, lo que soy y lo que pretendo. Lo que veo, oigo, toco, huelo y gusto en mi vida cotidiana.

Phusions

Nos gustan las cosas que nos gustan. Y punto.

CYL FOTOGRAFOS

Inmortalizando tus recuerdos

Cartier-Bresson no es un reloj

Un blog de fotografía

Mari Trini Giner, Blog personal

Multimedia Content Creator. En inglés siempre suena mejor...

Palabrerías

Revista Palabrerías

MUEVELCULO

Blog orientado en la motivación para lograr un estilo de vida activo que nos haga mejores que ayer; además de aportar entrenamientos a seguir y recomendaciones y experiencias personales.

darecadodemi

historietas con dibujos

Meryeinyel

Poesía,infografía,crítica y frases.

LA ESPAÑA DE LOS HIPÓCRITAS

EN UN LUGAR DONDE LA HONESTIDAD ES CASTIGADA Y EL POSTUREO DE LOS MÁS INMORALES ES PREMIADA, ES HORA DE HABLAR CLARO.

Los mundos de Kat

Divagaciones de una novelista y adicta a los libros

Anécdotas en un Blog

Hechos cotidianos

La Esfera que no gira más

Avanzar sin miedo, sin mirar atrás.

Psicodependencia

Create emancipation / Creando emancipación

filosofastra

pensando en la errancia

A %d blogueros les gusta esto: