¿Quién es Gabriel Quadri?. Por Sergio Monroy y Rogelio Rivera Melo
RESOLVIENDO LA DUDA.
Durante estas elecciones ha surgido un hombre. Quien posiblemente nos sorprenda y sea el caballo negro del proceso electoral – claro, si pasara algo extremo (como la caída de un meteorito o la erupción del Popocatépetl).
Hoy, con la colaboración de nuestro escritor invitado Sergio Monroy, trataremos de desvelar una de las grandes dudas de, aproximadamente, 100 mexicanos. A los demás, quizá les interese saber que existe.
¿Quién es Gabriel Quadri?
Gabriel Quadri de la Torre. Nacido en la ciudad de México – la famosísima Ciudad de la Esperanza – en 1954. Vio la luz un 4 de agosto, así que es Leo (en eso le gana a Enrique Peña Nieto).
Sobre su desempeño escolar, no sabemos… pero como diría mi abuelita, “estudió para Ingeniero” – en su rama civil – en la Universidad Iberoamericana (así que, de acuerdo a los parámetros de “La jefa” Vázquez Mota, no es perfecto). Luego, se aventó su maestría en Economía, y es candidato a Doctor en Economía por la prestigiada Universidad de Texas, en Austin, así que seguramente habla inglés (en lo que supera a Andrés López y, una vez más, a don Enrique).
Hablando de sus chambas… fue director general del CESPEDES, (así se llama, ¿yo qué?), o sea, del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable, de 1998 a 2003 (en los sexenios de Ernesto Zedillo y Vicente Fox). Luego, fue el jefe de Financiamiento Externo en el Banco de México (durante el mandato de Guillermo Ortiz en esa institución). También se desempeñó como director de Planeación Ecológica en el Departamento del Distrito Federal – cuando éste todavía no era enclave ultra-izquierdista. Fue asesor, muy cercano, sobre medio ambiente de la Maestra Julia Carabias, cuando la SEMARNAT estaba bajo las faldas hippies de ésta.
Lo suyo, lo suyo, no es el sector público, pues durante la mayor parte de su carrera laboral se ha movido en el sector industrial. En 2002, fue secretario técnico de la Comisión Mexicana de Infraestructura Ambiental. De 2006 a 2010, fungió como director de EcoSecurities, México; y director asociado de Sistemas Integrales de Gestión Ambiental (SIGEA) y jefe en la división de SIGEA Carbón. También ha sido colaborador en diversos medios de comunicación.
En febrero de 2012, el partido Nueva Alianza (también conocido como “el PANAL”) rompió la “vieja alianza” que tenía con el PRI y lo postuló como su candidato único a la Presidencia de México.
Para entender a Quadri, tenemos que saber que el “PANAL”, surge de la ruptura de Doña Elba Esther Gordillo (aliases “Elbita”, “La Maestra”, “La Mostra”, y algunos otros que no quiero ni recordar) y don Roberto Madrazo; el divorcio de esa hermosa pareja, se dio hace 6 años, cuando el PRI – una de sus facciones (que no existen, según el propio PRI) – formó el frente “T.U.C.O.M.” (Todos Unidos Contra Madrazo); entre los integrantes de este club de no-fans de Madrazo, estaban Arturo Montiel, Enrique Jackson, y si… Elba Esther.
Aceptemos que lo que tiene de vieja, la maestra lo tiene de cabrona (perdón, no encontré otro calificativo que describiera lo que buscaba). Quizá hábil operadora política sería suficiente, pero no bastaba.
Así que la Maestra – quien dicho sea de paso, es la líder única e indivisible del Sindicato de Trabajadores de la Educación en México – forma el Partido Nueva Alianza (PANAL), con la idea de boicotear a Madrazo. Obviamente al PRI no le pareció la idea de que una de sus más importantes y remunerativas integrantes – en término de votos, claro; que de dinero no estamos hablando – abandonara el Partido. Así que la expulsaron del Revolucionario Institucional.
Cuando uno conforma un partido político en México, pueden pasar dos cosas: o haces mil tranzas o… (no sabemos por que no ha pasado la segunda). Pero cuando la Maestra pasó lista no tardaron en contestar “presente” los vividores del presupuesto. Y cantando todos “uno de tres” se veía en la tele bailando al tae kwondoin Víctor Estrada, entre otros “afamados”.
El PAN, aprovechando la ruptura con el PRI, se dejó cortejar y besuquear por “Elba, la seductora”, y acepta formar una NUEVA ALIANZA. Acá entre nos, creo que sólo fue para alcanzar los escaños requeridos en las cámaras de diputados y senadores.
Después de la elección del 2006, con toda la influencia que llegó a conseguir, Elba tenía aliados-defensores políticos en las cámaras, a un yerno trabajando en la S.E.P., a sus compadres en el I.S.S.S.T.E. “E.E.G., la manipuladora” se enquistó en la Administración Pública, e hizo lo que quiso. Dicen que la Lotería Nacional – que maneja uno de los fideicomisos más grandes para la asistencia pública en México, era manejada por ella.
Durante estos 6 años, nadie ha tocado jamás a su sindicato, el más grande de América Latina. Los “duros” del SME, son chamacos imberbes al lado de los maestros del SNTE. Y además, todos pagan su cuota. Tienen que hacerlo, porque la venta de plazas laborales (esa que Chepina dice que no existe) es uno de los mercados más cotizados en el mercado laboral mexicano.
Pero algo pasó… Elba se sintió incómoda con su Nueva Alianza – ya medio gastadona – con el PAN, y comenzó a coquetear (una vez más) seductoramente, con Enrique Peña, quien, como en el cuento de la Bella y la Bestia, cayó rendido a sus píes (No me pregunten quién es la bella y quien la bestia). Adiós “Vieja Alianza” con el PAN; venga NUEVA ALIANZA con el PRI.
Pero, en realidad esa alianza nueva implica un costo político muy alto para quien la acepte. Elbita no tiene la mejor de las reputaciones en el mundo mundial globalizado (busque usted un buen comentario sobre ella en las redes sociales – le garantizo que sí encontrará alguno. En la página del S.N.T.E.). Así que por diferencias irreconciliables, el PRI de Moreira se vio amenazado por las fechorías del PANAL (si empezaban a tirarse porquería entre ellos hubiera sido un verdadero batidero) y mejor deciden decirse adiós. Que triste historia de amor entre dos amantes leales y sinceros.
Peña tuvo que decir “es mi conocida, pero no mi amiga”. Elba pensó (no me consta que lo haya dicho) “está muy guapo, pero es muy wey”. Y decidieron, ambos, por los intereses familiares y de sus partidos, que pues mejor solitos.
A Elba Esther le urgía un candidato, y voilá… tenemos a Quadri.
Regresando a nuestro sujeto-objeto de estudio podemos decir lo siguiente. Y estas son opiniones. No lo tomen como un presagio, ni como palabra dicha bajo juramento.
Quadri sabe que va a perder. Lo que le da una gran ventaja (y quizá un elemento de frescura y genialidad), ya que puede hablar de temas que nadie más tocaría. Incluso puede proponer cosas inviables. ¡Que se legalicen las drogas! Ya lo dijo. Y no dudemos que empiece a hablar sobre la inclusión de la pena de muerte, la desaparición de Secretarías, la de expropiar el petróleo (eso creo que lo dijo Cárdenas, pero nadie le hizo caso) y la de abrir MexiDisney para mantener a los estadounidenses contentos (tiene que hacerlo porque ya no se les va a vender petróleo).
El principal objetivo de Quadri, su campaña personal, partidista, es ganar el 2% del porcentaje total de votos efectivos. Con esta acción, el PANAL puede mantener el registro como partido político, y con eso, seguir recibiendo cantidades infames de dinero a través del I.F.E.; y además continuar ejerciendo presión, a través de las NUEVAS ALIANZAS, sobre los partidos gobernantes sobre las decisiones políticas de México.
Así que Quadri tiene una misión. Salvar a quien lo postuló. Si no obtiene el 2% de votos, es la gran oportunidad de México para deshacerse de Elba. Y con eso, quizá, quién sabe, tal vez la posibilidad de que haya un giro en la educación en México.
Ahora que si Quadri gana la presidencia… pues, que buena pachanga tendríamos durante los próximos seis años. Bien alivianados, todos.
Saludos, y veremos.
