Decisiones

¿Y si dejamos de pelear?

Si usted es mexicano y actualmente tiene un “pequeño” problema con el resultado de las recientes elecciones políticas, no se preocupe. No es el primero. Pero de verdad espero que sea el último.

perros

Así nos vemos.

Analicemos los hechos, de manera breve, pero fría y concisa:

Hubo un proceso electoral. Un candidato ganó (de manera apabullante) por mil razones. Pero la población está dividida. Casi la mitad de los mexicanos no están de acuerdo con la elección del resto. Muchos de los inconformes son muy vocales al expresar su descontento. Según ellos, tienen todo el derecho a serlo. Hay libertad de expresión en el país, ¿no? Los que discrepan solamente están buscando un pretexto, un error, un mal gesto, para atacar con saña al ganador. Los otros lo apoyan con todas sus fuerzas, disculpándolo, e incluso siendo condescendientes en sus fallas. Y en ese estira y afloja (que lleva años), se nos va la vida.

¿Creen ustedes, lectora inteligente, avezado lector, qué esta es una situación excepcional en nuestro país? No. Es la misma historia de siempre.

Veamos.

No lo sé a ciencia cierta, pero estoy casi seguro, que cuando el grupo de caminantes de Aztlán llegaron a un islote rodeado de agua podrida y el líder anunció “Los dioses dicen que este es el lugar”, hubo algún elemento de la tribu que mirándolo con desconfianza cuestionó la decisión. “Seguro que el jefe ya se cansó de andar. ¿Cómo es posible que aquí? ¿Qué no ve que es un maldito lago? Seguro la ciudad se va a inundar cuando llueva y no quiero ni pensar de los temblores”.

aguila y nopal

“Dice Huitzilopochtli que aquí es”

Algo que sí está documentado es la oposición que tuvo Motecuhzoma Xocoyotzin, el tlatoani mexica en turno, cuando decidió recibir al conquistador español Hernán Cortés en Tenochtitlan. “¿Acaso no mira que son hombres y no dioses?

También de lado de los extranjeros hubo una violenta oposición: muchos de ellos no querían verse envueltos en la campaña de conquista organizada por Cortés a partir de una expedición que había sido cancelada por el “jefe” de Cortés.

La historia de nuestro país está saturada de casos en que debido a que el dirigente de ese momento está completamente equivocado según los opositores, éstos hacen hasta lo imposible por arruinar, sabotear,  boicotear e incluso deponer al régimen en turno.

Acuérdense de la historia que nos enseñaron en la escuela: Siempre hay unos “tipos buenos” que no tienen el poder, pero que se organizan para sacar a los “tipos malos” hasta que llegan otros “tipos mejores” para acabar con el desgarriate en que los “buenos de hace rato se convirtieron en los malos de ahora”.

Algo me queda bien claro: los mexicanos nunca estamos conformes con el poder en turno. Al cura Hidalgo (el propio Padre de la Patria) le reprocharon que no hubiera marchado sobre la Ciudad de México. Quítenle el título de Generalísimo y pónganselo a Allende. A Morelos lo fusilaron cuando ya era el jefe del Congreso Mexicano (dicen que fueron los españoles, pero siendo sinceros, los españoles eran los oficiales, los mexicanos se lo echaron).

Ya en plan independiente, unos decidieron Imperio, pero el monarca Iturbíde acabó fusilado. “¿Y si mejor somos República?” Sí, mejor. El primer presidente, Guadalupe Victoria, fue el único que terminó su mandato constitucional en los primeros treinta años. La excepción a la regla.

Luego los partidos. Liberales y Conservadores. El presidente Vicente Guerrero (liberal) es depuesto – a la mala – por Anastasio Bustamante (conservador), que al final manda asesinar a Guerrero.

Así nos la hemos pasado los mexicanos. Arrebatando el poder entre un partido y otro, poniendo el pie – y la horca o las balas – hasta que llega un tipo abusivo con aires de déspota que se mantiene en el poder por mucho tiempo hasta que llega otro y que con un “Plan” lo saca del poder. La historia de México está llena de “hombres fuertes” que llegan a salvarnos hasta que otros, menos fuertes pero más organizados los deponen.

Entre esos hombres fuertes están Santa Anna (al que le rogaban que nos sacara del hoyo y acabó metiéndonos más en él); Juárez (que enemistó a la mitad de los mexicanos en contra de la otra mitad); Miramón que venció a Juárez en batalla hasta que Juárez fue con los estadounidenses a pedir apoyo militar; Maximiliano (al que los vencidos por Juárez le fueron a ofrecer la corona de México); Juárez que nos salvó de Maximiliano, Lerdo que es depuesto por el Plan de Tuxtepec ordenado por Porfirío Díaz quien es vencido por Madero al que asesina Huerta que es exiliado por Carranza que muere por Obregón que es sucedido por Calles que empieza una guerra por la libertad de culto. Cárdenas que “nos regresó” “nuestro” petróleo.

Y luego llega el PRI. Setenta años de sumisión y dictadura perfecta. Que “puso de acuerdo” a los mexicanos en algo: el PRI ES LO MEJOR PERO TAMBIÉN LO PEOR. Y que nos sigue dividiendo.

Decía Julio César: Divide y vencerás. Y es que en esas divisiones de ánimo, hemos sido conquistados, nos han quitado territorio, lo hemos rematado porque no nos queda de otra. Han dilapidado recursos, han saqueado el país, han muerto millones de mexicanos. Y todo lo anterior va a seguir sucediendo por una simple razón: no logramos organizarnos.

¿Han pensado a quién le conviene que no lleguemos, todos, a un acuerdo con un fin común? Un fin tan meritorio como la grandeza de un país y de TODOS SUS HABITANTES.

Organizarnos para OBTENER UN BIEN COMÚN me parece una buena idea.

Todo empezó en 1521, cuando millones de habitantes de Mesoamérica no pudieron ponerse de acuerdo en expulsar a 600 españoles. Ya estamos en 2018. Y aún no lograrnos ponernos de acuerdo.

Ya lo decía Sun Tzu: Si quieres ganar, la totalidad de tu ejército debe estar unida por el mismo propósito. 

Y si empezamos por creer – y hacer – cosas con un mismo fin. Hayamos votado por quien hayamos votado.

¿Y si dejamos de pelear? Al final todos somos mexicanos.

Si no es hoy ¿Hasta cuándo?

Veremos.

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Texto por Rogelio Rivera Melo.

 

Categorías: 2018, Decisiones, México, Política, Política Mexica, Retórica de lo Trivial | Etiquetas: | Deja un comentario

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