Adiós, Chabelo. Hola, esperanza.

Por Rogelio Rivera Melo.

La verdad es que a mí me da un gran gusto que termine el programa “En Familia con Chabelo”. Es la oportunidad que se le da a México para corregir todos los males que ese espantoso show ha traído a este país, y si me apuran un poco, a toda América Latina.

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Un niño se halla compitiendo contra otros menores. El premio al que aspira es un juguete. En realidad, aunque no sea muy hábil o no tenga los conocimientos necesarios para ganar, no se le ve muy preocupado. Sabe que, incluso si pierde, el anfitrión del programa será benévolo y le dará chance… Ese premio de consolación, esa segunda oportunidad, que tanto daño le ha hecho a México.

Esta fórmula duró 48 años, en un programa que se ha transmitido, en cadena nacional mexicana, cada domingo por la mañana. Y para mí, En familia con Chabelo es la causante directa por la que México y los lugares de América Latina a los que se transmite se encuentra sumida en una crisis de valores.

Antes de que avientes tu celular, laptop o tablet por la indignación que lo escrito te haya podido causar, permíteme explicar, lectora, lector, mi punto.

Inseminación nacional dominguera.

En familia con Chabelo es en esencia un programa de concurso dirigido a la familia mexicana (recordemos que Televisa, el poderoso consorcio mediático, utiliza esa frase para referirse a sí mismo… “Somos la gran familia mexicana”). El anfitrión es Xavier López, actor mexicano que encarna a ” Chabelo”, el niño eterno que es amigo de todos los niños. Es su “cuate”… Su cómplice.

He escuchado a personas decir que es una lástima que se vaya Chabelo porque ahora ¿quién entretendrá a los niños mientras los adultos se curan la cura dominguera?

Así, desde hace casi cinco décadas, todos los domingos por la mañana, este personaje aparece en la televisión de los hogares donde los padres están dormidos. Los únicos que ven el programa son los hijos de la gran familia mexicana.

Así comienza el lavado de cerebro en los niños de un país.
Una inseminación de una filosofía, una ética que se ha vuelto un lastre nacional.

“¿Le damos chance, cuates?”

Hay tres competidores – menores de siete a doce años – que son sometidos a diversas pruebas para obtener juguetes o comida chatarra, dependiendo de los patrocinadores de cada juego. Chabelo pone las reglas para ganar. Comienza la justa. Alguien vence a los demás. Hasta ahí todo bien.

Pero el cómplice Chabelo, viendo la cara de tristeza de los que no recibieron un regalo, lanza, conmovido, una pregunta al público: “¿Le damos chance, cuates?”

Desde la tribuna, la plebe grita “Sí, otra oportunidad“. Ahí se desestiman todas las reglas que el propio Chabelo puso.

En otro concurso, ya no es Chabelo el que pide ” chance” al público, son los propios perdedores los que se humillan ante el niño-adulto sabiendo que lo conseguirán. Aunque se resistirá un poco “para guardar las apariencias”, al final cede. Va otro chance para los cuates.

En menos de tres minutos se trasgreden las reglas, se desestima el aprendizaje de la derrota, se desecha el manejo de la frustración y se inculca que obtendré otra oportunidad si me humillo ante la autoridad. Y a veces ni siquiera la humillación es necesaria. Me merezco una segunda oportunidad.

Los niños en casa lo aprenden. Los padres, si lo están viendo en familia, lo aceptan. Ellos ya tuvieron su dosis de Chabelo cuando eran niños.

¿Cuántas generaciones pueden ver un programa que dura cinco décadas al aire? ¿Cuántos niños se pueden echar a perder en ese tiempo?

Y luego las infames catafixias… El fraude mexicano del que todos nos quejamos pero que aplaudimos cada domingo, en familia, con Chabelo.

Es por eso que me da un gusto enorme que salga del aire este programa. Aunque Xavier López haya amenazado con volver, esta es una oportunidad – otro chance, cuates – para corregir los males que ese espantoso show ha traído a este país.

Una clase de “Adiós, Chabelo. Hola, esperanza”. No hay que desaprovechar.

¿Ustedes qué opinan? Queremos saber.

Mientras tanto, veremos.

De las catafixias de Chabelo ya se habló en este blog… Pueden leer más en  https://heroismoagonizante101.wordpress.com/2013/11/18/el-dame-chance-tan-mexicano-2/

Categorías: Retórica de lo Trivial | Deja un comentario

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