Archivo diario: 12/02/2014

San Valentín.

Con pelos y señales II. Por Rocío Sánchez

Si vas a celebrar por todo lo alto el 14 de febrero, ¿por qué no ser honesto y conectarte realmente con tu pareja? No importa si tus rosas son las más rojas, si la tarjeta en forma de corazón es la más roja o si el oso de peluche es el que más alergias causa. Hay formas mejores, más genuinas y realmente amorosas de conectarse en esta o cualquier otra ocasión especial…

sexo

San Valentín.

Se aproxima el Día de San Valentín. ¿Ya están listos para hacer fila en el hotel de paso de su preferencia? Dicen que ese día estos establecimientos se atiborran de parejas que dejan a un lado el pudor y comparten sala de espera. Ahora resulta que hasta estos changarros non sanctos elevan sus ganancias en el Día de los Enamorados.

O sea, ¿si lo haces el 13 o el 15 de febrero, ya no cuenta como “prueba de amor”? Porque al parecer, de eso se trata. Es la única fecha en la que, socialmente, se entiende y se acepta que hagas algo especial, romántico, sensual o alocado con tu pareja en el terreno sexual.

El sexo está indiscutiblemente ligado con el amor, pero eso no significa que tienen contrato de exclusividad. Pero al parecer, un fabricante japonés de lencería sí lo cree así. Hace unas semanas se anunció el lanzamiento de un brassiere “inteligente” que no se desabrocha a menos que la usuaria esté enamorada.

La prenda se abrocha por el frente y tiene un censor que se comunica por bluetooth con una aplicación instalada en el celular de la mujer en cuestión. El sensor mide el ritmo cardiaco de la susodicha y, según patrones prestablecidos, “sabe” si ella está enamorada de la persona que tiene enfrente. Si el resultado es positivo, una tierna luz rosa se enciente en el broche y ¡pum!, éste se abre de par en par.

Así nomás. Un cinturón de castidad del siglo XXI. Pudiera pensarse que la diferencia con el de la Edad Media es que este último era controlado por el esposo, mientras que el invento de la marca Ravijour obedece a la mujer en sí misma. Pero no es tan simple. Resulta que las mujeres no podemos, no debemos tener sexo a menos que estemos enamoradas. Así las cosas, el brassiere nos salvará de “tomar malas decisiones” y de compartir nuestro cuerpo sin que medie el amor.

En esta sociedad, las mujeres hemos cometido el error de –o mejor dicho, hemos aprendido a– tener sexo para que nos quieran, en lugar de tener sexo porque lo deseamos. Hace un par de décadas era muy mal visto que una mujer tuviera relaciones sexuales antes de casarse. Hoy está bien, siempre y cuando sea con su novio, el amor de su vida con el que, por supuesto, se va a casar.

Así pues, inventos como éste (que es todavía un prototipo) refuerzan ese mandato de que una nada más puede gozar cuando le llenan la cama de pétalos de rosa, le ponen velas y le regalan una que otra joyita. Porque también se acostumbra eso: las mujeres demostramos el amor entregando sexo; los hombres, entregando dinero y bienes. No sé tú, pero a mí me parece un juego absurdo e injusto para ambos.

Al criticar el estereotipo del amor romántico tal vez me enfrento a una cultura de masas casi imposible de vencer o, si me apuran, a la biología de nuestra especie que de alguna forma indica que los machos deben convencer a las hembras construyéndoles un bonito nido, como los pajaritos. No lo sé. Pero creo que esta dinámica nos quita más de lo que nos da.

Si, a pesar de todo, estás de acuerdo con celebrar por todo lo alto el 14 de febrero, ¿por qué no ser honesto y conectarte realmente con tu pareja? No importa si tus rosas son las más rojas, si la tarjeta en forma de corazón es la más roja o si el oso de peluche es el que más alergias causa. Hay formas mejores, más genuinas y realmente amorosas de conectarse en esta o cualquier otra ocasión especial.

El sexo es, sin duda, una de ellas, pero hay también formas alternas de hacerlo. ¿Hace cuánto que no te detienes a sentir el olor de la persona que amas? ¿Hace cuánto no le das un beso francés de esos que te hacen sentir que te derrites sólo con eso? Vamos, si piensas que lo anterior es cursi, hasta un faje callejero puede recordarles a ambos que el amor (y el sexo) se vive con todos los sentidos.

Y usted, lector, lectora ¿cómo va a festejar el 14 de febrero? ¿Cuáles son sus preferencias para celebrarlo? Nos interesa saber. Deje sus comentarios y que el mundo siga girando. 

Si tú, lector, lectora, tienes alguna sugerencia, duda, pregunta, comentario o situación sobre la que quisieras que Rocío escriba, (recuerden que es especialista en temas escabrosos y cachondones) puedes enviarla a heroismoagonizante101@gmail.com – Garantizamos el anonimato de quienes lo soliciten. Esperamos tus correos.

Lee más de Rocío Sánchez en

Letra S: VIH/Sida,Sexualidad,Salud  y Leyendas Sexuales

Categorías: 2014, Con pelos y señales, Costumbres, Febrero, Leyendas Sexuales, Los Profesionales, Otras Letras, Pelos, Publicidad, Rocío Sánchez, San Valentín, Sexo, Tendencias | 2 comentarios

Blog de WordPress.com.

EL ARTCA

Poesía Microrrelatos Arte

Lo que me robó el Covid

Memoria colectiva

Prefiero quedarme en casa

Un blog sobre lo que me gusta escribir

Lo que te trae la marea

Ideas originales y recomendaciones literarias de una niña a la que le gusta la magia de la lectura

InBLOGnito

on the internet, nobody knows you're a blog

Discover WordPress

A daily selection of the best content published on WordPress, collected for you by humans who love to read.

La juerga posmoderna

Espejeando ideas

Yayografías

De aquí y de allá, de todo el mundo.

Complícate la vida y tendrás algo que escribir

Dónde no todo es válido, pero real

CaballeroDentalMx

Sitio web de Caballero Dental

Caballero Dental

Venta de Instrumental dental japonés.

Polisemia Revista cultural

En cada edición proponemos una palabra para indagar sus posibles significados desde distintas áreas.

Bibliofagia

Reseñas y comentarios de libros

Deep Funk

Relatos Pulp, Física, Meteorología y Música

reflejate.wordpress.com/

Let the reflection catch your attention

A %d blogueros les gusta esto: