Archivo diario: 06/03/2014

Sala de Espera.

Por Rogelio Rivera Melo.

Se podría escribir un libro con todas las cosas que suceden en la sala de espera de un consultorio médico.

images

Llevo un buen rato sentado en una incómoda silla. La espera se vuelve mas pesada a cada minuto. Las paredes blancas no hacen sino enfatizar la sensación de vacío. Estar aquí significa que debes cambiar tiempo de tu vida para obtener respuesta a preguntas tan trascendentales como ¿Qué carajo me está pasando, doctor?

Idealmente, esperar fuera del consultorio de un médico implica trocar horas de impaciente inquietud por días de existencia saludable en un futuro por venir.

Mientras espero llega una joven mujer con su hija. La niña, de unos seis o siete años,  viste su uniforme escolar. La madre carga una mochila adornada con dibujos de Hello Kitty y su enojo salta a la vista.

En cuanto se sientan, la pequeña comienza a mecer sus piernitas, que cuelgan unos diez centímetros por sobre el piso. La señora abre la maleta con gesto de enfado y ordena a su hija sacar todos sus cuadernos. De pronto viene a mi mente el recuerdo de cuando mi madre emitía la misma orden. Yo temblaba con pavor, pero la criatura sentada frente a mi parece inmune a la amenaza implícita en el tono de voz de su madre.

Hojean el primer cuaderno. “¿Ya viste lo fea que está tu letra?”, pregunta mamá. La niña, a quien le falta altura para ver, se levanta para asomarse. Su respuesta: “Ah, si. Pero eso es de principio de año. Todavía era chiquita”. Así siguen por un rato.

Pronto, todos los presentes nos damos cuenta que la mujer está buscando un pretexto para desquitar su enojo con la niña.

“Mira, Cristina, es la última vez que voy a tu escuela a dar la cara por ti”, le espeta. Centrando su vista en ella, le pregunta: “¿Por qué le pegaste al niño?”

La cría la mira, impasible. Con una voz que comienza a sonar impaciente contesta: “Ay, mamá. Ya te expliqué. Además mi papá no me regañaría”.

“¿Cómo que no te regañaría? ¿Porqué dices eso? ¡Le pegaste a un niño, Cristina!” “Sí, mamá. Pero mi papá no me regañaría porque le pegué bien fuerte”.

Y yo, dentro de mi, pensé que si Cristina fuera mi hija tampoco la regañaría.

Veremos.

Categorías: 2014, Esperar, Historias Reales, Niños | Etiquetas: , , , , | 1 comentario

Blog de WordPress.com.

EL ARTCA

Poesía Microrrelatos Arte

Lo que me robó el Covid

Memoria colectiva

Prefiero quedarme en casa

Un blog sobre lo que me gusta escribir

Lo que te trae la marea

Ideas originales y recomendaciones literarias de una niña a la que le gusta la magia de la lectura

InBLOGnito

on the internet, nobody knows you're a blog

Discover WordPress

A daily selection of the best content published on WordPress, collected for you by humans who love to read.

La juerga posmoderna

Espejeando ideas

Yayografías

De aquí y de allá, de todo el mundo.

Complícate la vida y tendrás algo que escribir

Dónde no todo es válido, pero real

CaballeroDentalMx

Sitio web de Caballero Dental

Caballero Dental

Venta de Instrumental dental japonés.

Polisemia Revista cultural

En cada edición proponemos una palabra para indagar sus posibles significados desde distintas áreas.

Bibliofagia

Reseñas y comentarios de libros

Deep Funk

Relatos Pulp, Física, Meteorología y Música

reflejate.wordpress.com/

Let the reflection catch your attention

A %d blogueros les gusta esto: