Estimadísimos Lectores y Lectoras, les saludo desde mi búnker – uno de los pocos reductos de cordura en mi existencia. Y, a cuatro días que se agoten los cuadritos del calendario 2012, creo que es un buen momento para reflexionar y hacer un arqueo de caja en mi vida.
¿Qué fue lo bueno y lo malo? ¿Qué aprendí y que procesos no he terminado aún? Además, es un excelente tiempo para montar el famoso número anual “Los propósitos para el año siguente”.
Lo mejor del 2012
1. La relación que llevo con mi pareja. Fue un año de aprendizaje en todos los sentidos.
2. El tiempo que paso con mi madre, mis hijos y mi hermana.
3. El trabajo que realicé durante la mayor parte de este año. Me dio estabilidad y otra perspectiva de la problemática general del país.
4. Las personas que conocí este año y que han marcado mi vida – de un modo u otro.
5. Comenzar a escribir en Heroísmo Agonizante.
Lo Bueno.
1. Los libros que leí. Lo que aprendí.
2. Los cambios que han sucedido en mi trabajo
3. Las segundas oportunidades que la vida me está dando – y que me he atrevido a aceptar.
4. Los cambios mentales que he logrado, la ruptura de paradigmas y la erradicación de dogmas que solo te da la experiencia – y la madurez.
5. La nueva cámara fotográfica que compramos mi pareja y yo. (Habrá que sacarle todo el provecho posible).
Lo Malo.
1. Las personas queridas con las que, por una u otra razón, ya no tengo contacto.
2. Los pretextos que me he inventado para no hacer lo que realmente DEBO hacer.
3. Que el tiempo es un cabrón sin compasión. Lo que no hagas hoy – quizá no lo harás mañana.
4. Que este año no viajé tanto como otros años. Los viajes que hice fueron enriquecedores y satisfactorios, pero quedaron algunos pendientes.
5. Que tengo bastantes asuntos pendientes por resolver para el 2013– lo cual no es tan malo, ya que así no me aburriré.
Lo Que Aún No Comprendo.
1. El regalo que me han mandado desde la otra dimensión. Me sigo preguntando ¿Por qué yo?
MIS PROPÓSITOS PARA EL 2013
Hasta este momento la lista se compone de los siguientes elementos:
1. Escribir más. Y mejorar. No dejarlo argumentando pretextos vanos.
2. Saldar la deuda profesional que tengo conmigo mismo.
3. Desembrollar todos los asuntos legales que tienen mi vida atada de un modo u otro.
4. Ser feliz. A pesar de todo, ser feliz.
5. Experimentar en todas esas cosas que siempre he querido hacer y nunca me he dado el tiempo para hacerlo. Aprender técnicas de fotografía, continuar con la pintura, aprender otros dos idiomas, y compartir todas esas experiencias con ustedes – quizá hasta logre convencer a algún lector incauto.
Pero, por hoy, ¿qué les parece si nos empeñamos en terminar 2012 de forma espectacular?
Ah… y me encantaría conocer su recuento anual y sus propósitos para el año siguiente.
Veremos.
